Browsing News Entries

Browsing News Entries

U.S. Bishops’ Chairman Offers Prayers for Recovery, After Flooding in the Midwest

WASHINGTON—After historic flooding brought devastation to parts of the Midwest, Bishop Frank J. Dewane of Venice, Florida and Chairman of the U.S. Bishops’ Committee on Domestic Justice and Human Development, expressed grief over the lives lost and threatened by the floods and offered prayers for recovery.

The full statement follows:

“We are deeply saddened by the loss of life and the damage caused by the flooding throughout the Midwest these past few days. As of this writing, at least nine million people in fourteen states have been affected by rising water levels along rivers and creeks in the central United States. Four people have been killed by swift currents and rising floodwaters. Heavy rainfall and melting snow from this winter’s powerful storms continue to threaten the lives and livelihoods of many as the floodwaters are not expected to recede until later this week.

It is our prayer that those affected by the floods will find the strength to rebuild. We trust that the Lord will console them in their suffering. Let us answer the Lord’s call to love one another and generously support our neighbors in this time of need.”
Donations can be made to Catholic Charities USA at https://catholiccharitiesusa.org.

---
Keywords: United States Conference of Catholic Bishops, USCCB, Bishop Frank Dewane, Nebraska, Iowa, Wisconsin, Missouri, Kansas, Midwest, Missouri River

# # #

Media Contact:
Judy Keane
202-541-3200

 

Solemnidad de San José, esposo de la Bienaventurada Virgen María

Primera lectura

2 Sm 7, 4-5. 12-14. 16
En aquellos días, el Señor le habló al profeta Natán y le dijo: "Ve y dile a mi siervo David que el Señor le manda decir esto: 'Cuando tus días se hayan cumplido y descanses para siempre con tus padres, engrandeceré a tu hijo, sangre de tu sangre, y consolidaré su reino.

Él me construirá una casa y yo consolidaré su trono para siempre. Yo seré para él un padre y él será para mí un hijo. Tu casa y tu reino permanecerán para siempre ante mí, y tu trono será estable eternamente' ".


Salmo Responsorial

Salmo 88, 2-3. 4-5. 27 y 29
R. (37) Su descendencia perdurará eternamente.
Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor
y daré a conocer que su fidelidad es eterna,
pues el Señor ha dicho: "Mi amor es para siempre
y mi lealtad, más firme que los cielos.
R. Su descendencia perdurará eternamente.
Un juramento hice a David, mi servidor,
una alianza pacté con mi elegido:
'Consolidaré ti dinastía para siempre
y afianzaré tu trono eternamente'.
R. Su descendencia perdurará eternamente.
El me podrá decir: 'Tú eres mi padre,
el Dios que me protege y que me salva'.
Yo jamás le retiraré mi amor
no volaré el juramento que le hice".
R. Su descendencia perdurará eternamente.


Segunda Lectura

Rm 4, 13. 16-18. 22
Hermanos: La promesa que Dios hizo a Abraham y a sus descendientes, de que ellos heredarían el mundo, no dependía de la observancia de la ley, sino de la justificación obtenida mediante la fe.

En esta forma, por medio de la fe, que es gratuita, queda asegurada la promesa para todos sus descendientes, no sólo para aquellos que cumplen la ley, sino también para todos los que tienen la fe de Abraham. Entonces, él es padre de todos nosotros, como dice la Escritura: Te he constituido padre de todos los pueblos.

Así pues, Abraham es nuestro padre delante de aquel Dios en quien creyó y que da la vida a los muertos y llama a la existencia a las cosas que todavía no existen. Él, esperando contra toda esperanza, creyó que habría de ser padre de muchos pueblos, conforme a lo que Dios le había prometido: Así de numerosa será tu descendencia. Por eso, Dios le acreditó esta fe como justicia.


Evangelio

Mt 1, 16. 18-21. 24
Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo.

Cristo vino al mundo de la siguiente manera: Estando María, su madre, desposada con José y antes de que vivieran juntos, sucedió que ella, por obra del Espíritu Santo, estaba esperando un hijo. José, su esposo, que era hombre justo, no queriendo ponerla en evidencia, pensó dejarla en secreto.

Mientras pensaba en estas cosas, un ángel del Señor le dijo en sueños: "José, hijo de David, no dudes en recibir en tu casa a María, tu esposa, porque ella ha concebido por obra del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados".

Cuando José despertó de aquel sueño, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor.

O bien:

Lc 2, 41-51

Los padres de Jesús solían ir cada año a Jerusalén para las festividades de la Pascua. Cuando el niño cumplió doce años, fueron a la fiesta, según la costumbre. Pasados aquellos días, se volvieron; pero el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que sus padres lo supieran. Creyendo que iba en la caravana, hicieron un día de camino; entonces lo buscaron, y al no encontrarlo, regresaron a Jerusalén en su busca.

Al tercer día lo encontraron en el templo, sentado en medio de los doctores, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Todos los que lo oían se admiraban de su inteligencia y de sus respuestas. Al verlo, sus padres se quedaron atónitos y su madre le dijo: "Hijo mío, ¿por qué te has portado así con nosotros? Tu padre y yo te hemos estado buscando llenos de angustia". Él les respondió: "¿Por qué me andaban buscando? ¿No sabían que debo ocuparme en las cosas de mi Padre?" Ellos no entendieron la respuesta que les dio. Entonces volvió con ellos a Nazaret y siguió sujeto a su autoridad.

- - -
Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de setiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados.

Collection to Help Serve Vulnerable and Marginalized People to Be Held on March 31

WASHINGTON— The annual Catholic Relief Services Collection will be held in many dioceses across the country on Laetare Sunday, March 31.

The Catholic Relief Services Collection supports the work of several Catholic organizations serving some of the most marginalized communities in the world. Programs include relief and resettlement for victims of persecution, war, and natural disasters; development projects to improve living conditions for people in poverty; pastoral services for rural workers and legal support services for poor immigrants in the United States; peace and reconciliation work for people suffering from violence and religious persecution; and advocacy on behalf of the powerless.

“This Lent we pray that our eyes are opened to see Christ, our redeemer, standing before us. This special collection is a way for us to see Christ in the face of those in need — people who are in poverty, suffering, vulnerable, and marginalized. I thank the faithful for their steadfast support of those in need and for answering Christ’s call to help them,” said Archbishop Paul D. Etienne of Anchorage, Alaska, chairman of the U.S. Conference of Catholic Bishops' (USCCB) Committee on National Collections.

Funds donated to the special collection are provided to six Catholic groups that share in the Catholic mission of promoting the sanctity of human life and the dignity of the human person. These include the USCCB Secretariat of Cultural Diversity in the Church, the USCCB Department of Justice, Peace and Human Development, and the USCCB Department of Migration and Refugee Services, as well as Catholic Relief Services, the Catholic Legal Immigration Network, Inc., and the Holy Father's Relief Fund. The USCCB Administrative Committee is responsible for grant-making from this national collection.

More information about the collection, including detailed information about who it supports and how the funds are distributed, can be found at www.usccb.org/catholic-relief. People who live in dioceses that do not participate in the collection can learn more online.  
---
Keywords: United States Conference of Catholic Bishops, USCCB, Catholic Relief Service, Collection, Archbishop Paul D. Etienne, poverty, pastoral services, legal services, immigrants,

###

Media Contact:
Judy Keane
202-541-3200

 

La colecta para ayudar a las personas vulnerables y marginadas se realizará el 31 de marzo

WASHINGTON— La Colecta Anual de Catholic Relief Services (CRS) se llevará a cabo en muchas diócesis de todo el país el Domingo Laetare, el próximo 31 de marzo.

La Colecta de Catholic Relief Services apoya el trabajo de varias organizaciones católicas que sirven a algunas de las comunidades más marginadas en el mundo. Los programas incluyen alivio y reubicación de víctimas de persecución, guerras y desastres naturales; desarrollo de proyectos para mejorar las condiciones de vida de personas que viven en pobreza, servicios pastorales para trabajadores rurales y servicios de asesoría legal para inmigrantes pobres en Estados Unidos; trabajo de reconciliación y paz para personas sufriendo violencia y persecución religiosa, así como la protección y defensa de los menos favorecidos.

“En esta Cuaresma, pedimos que nuestros ojos se abran para ver a Cristo, nuestro redentor, de pie ante nosotros. Esta colecta especial es una manera para que podamos ver a Cristo frente a los necesitados, las personas que viven en pobreza, sufrimiento, vulnerabilidad y marginalidad. Agradezco a los fieles por su firme apoyo a los necesitados y por responder al llamado de Cristo para ayudarlos", dijo el Arzobispo Paul D. Etienne, de Anchorage, Alaska, Presidente del Comité de Colectas Nacionales de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB por sus siglas en inglés).

Los fondos donados en la colecta especial se proporcionan a seis grupos que comparten la misión Católica de promover la santidad de la vida humana y la dignidad de la persona humana. Estos incluyen la Secretaría de Diversidad Cultural en la Iglesia de la USCCB, el Departamento de Justicia, Paz y Desarrollo Humano de la USCCB, y el Departamento de Migración y Servicios para Refugiados de la USCCB, así como Catholic Relief Services, Catholic Legal Immigration Network, Inc., y el Fondo de Alivio del Santo Padre. El Comité Administrativo de la USCCB es responsable de la concesión de subvenciones de esta colecta nacional.

Más información sobre la colecta, incluida la información detallada sobre a quién apoya y cómo se distribuyen los fondos se puede encontrar en www.usccb.org/catholic-relief. Las personas que viven en diócesis que no participan en la colecta pueden obtener más información aquí.

---
Palabras clave: Catholic Relief Services, Domingo Laetare, Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, USCCB, Cuaresma, Arzobispo Paul D. Etienne, Comité de Colectas Nacionales, pobreza, persecución religiosa, personas vulnerables, Catholic Relief Services.

###

Contactos de prensa:
Judy Keane
202-541-3200

Miguel Guilarte
202-541-3202

 

Lunes de la II semana de Cuaresma

Primera lectura

Dn 9, 4-10
En aquellos días, imploré al Señor, mi Dios, y le hice esta confesión: "Señor Dios, grande y temible, que guardas la alianza y el amor a los que te aman y observan tus mandamientos. Nosotros hemos pecado, hemos cometido iniquidades, hemos sido malos, nos hemos rebelado y nos hemos apartado de tus mandamientos y de tus normas. No hemos hecho caso a los profetas, tus siervos, que hablaban a nuestros reyes, a nuestros príncipes, a nuestros padres y a todo el pueblo.

Tuya es, Señor, la justicia, y nuestra la vergüenza en el rostro, que ahora soportan los hombres de Judá, los habitantes de Jerusalén y de todo Israel, próximos y lejanos, en todos los países donde tú los dispersaste, a causa de las infidelidades que cometieron contra ti.

Señor, la vergüenza es nuestra, de nuestros reyes, de nuestros príncipes y de nuestros padres, porque hemos pecado contra ti. De nuestro Dios, en cambio, es el tener misericordia y perdonar, aunque nos hemos rebelado contra él, y al no seguir las leyes que él nos había dado por medio de sus siervos, los profetas, no hemos obedecido su voz".


Salmo Responsorial

Salmo 78, 8.9. 11 y 13
R. (Sal 102, 10a) No nos trates, Señor, como merecen nuestros pecados.
No recuerdes, Señor, contra nosotros
las culpas de nuestros padres.
Que tu amor venga pronto a socorrernos,
porque estamos totalmente abatidos.
R. No nos trates, Señor, como merecen nuestros pecados.
Para que sepan quién eres,
socórrenos, Dios y salvador nuestro.
Para que sepan quién eres,
sálvanos y perdona nuestros pecados.
R. No nos trates, Señor, como merecen nuestros pecados.
Que lleguen hasta ti los gemidos del cautivo;
con tu brazo poderoso salva a los condenados a muerte.
Y nosotros, pueblo tuyo y ovejas de tu rebaño,
te daremos gracias siempre,
y de generación en generación te alabaremos.
R. No nos trates, Señor, como merecen nuestros pecados.


Aclamación antes del Evangelio

Cfr Jn 6, 63. 68
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Tus palabras, Señor, son espíritu y vida.
Tú tienes palabras de vida eterna.
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.


Evangelio

Lc 6, 36-38
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Sean misericordiosos, como su Padre es misericordioso. No juzguen y no serán juzgados; no condenen y no serán condenados; perdonen y serán perdonados.

Den y se les dará: recibirán una medida buena, bien sacudida, apretada y rebosante en los pliegues de su túnica. Porque con la misma medida con que midan, serán medidos".

- - -
Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de setiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados.

II Domingo de Cuaresma

Primera lectura

Gen 15, 5-12. 17-18
En aquellos días, Dios sacó a Abram de su casa y le dijo: "Mira el cielo y cuenta las estrellas, si puedes". Luego añadió: "Así será tu descendencia".

Abram creyó lo que el Señor le decía y, por esa fe, el Señor lo tuvo por justo. Entonces le dijo: "Yo soy el Señor, el que te sacó de Ur, ciudad de los caldeos, para entregarte en posesión esta tierra". Abram replicó: "Señor Dios, ¿cómo sabré que voy a poseerla?" Dios le dijo: "Tráeme una ternera, una cabra y un carnero, todos de tres años; una tórtola y un pichón".

Tomó Abram aquellos animales, los partió por la mitad y puso las mitades una enfrente de la otra, pero no partió las aves. Pronto comenzaron los buitres a descender sobre los cadáveres y Abram los ahuyentaba.

Estando ya para ponerse el sol, Abram cayó en un profundo letargo, y un terror intenso y misterioso se apoderó de él. Cuando se puso el sol, hubo densa oscuridad y sucedió que un brasero humeante y una antorcha encendida, pasaron por entre aquellos animales partidos.

De esta manera hizo el Señor, aquel día, una alianza con Abram, diciendo:

"A tus descendientes doy esta tierra,
desde el río de Egipto
hasta el gran río Éufrates''.


Salmo Responsorial

Salmo 26, 1. 7-8a. 8b-9abc. 13-14
R. (1a) El Señor es mi luz y mi salvación.
El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién voy a tenerle miedo?
El Señor es la defensa de mi vida,
¿quién podrá hacerme temblar?  
R. El Señor es mi luz y mi salvación.
Oye, Señor, mi voz y mi clamores
y tenme compasión;
el corazón me dice que te busque
y buscándote estoy.
R. El Señor es mi luz y mi salvación.
No rechaces con cólera a tu siervo,
tú eres mi único auxilio;
no me abandones ni me dejes solo,
Dios y salvador mío.  
R. El Señor es mi luz y mi salvación.
La bondad del Señor espero ver
en esta misma vida.
Armate de valor y fortaleza
y en el Señor confía.
R. El Señor es mi luz y mi salvación.

Segunda Lectura

Fil 3, 17–4, 1
Hermanos: Sean todos ustedes imitadores míos y observen la conducta de aquellos que siguen el ejemplo que les he dado a ustedes. Porque, como muchas veces se lo he dicho a ustedes, y ahora se lo repito llorando, hay muchos que viven como enemigos de la cruz de Cristo. Esos tales acabarán en la perdición, porque su dios es el vientre, se enorgullecen de lo que deberían avergonzarse y sólo piensan en cosas de la tierra.

Nosotros, en cambio, somos ciudadanos del cielo, de donde esperamos que venga nuestro Salvador, Jesucristo. Él transformará nuestro cuerpo miserable en un cuerpo glorioso, semejante al suyo, en virtud del poder que tiene para someter a su dominio todas las cosas.

Hermanos míos, a quienes tanto quiero y extraño: ustedes, hermanos míos amadísimos, que son mi alegría y mi corona, manténganse fieles al Señor.

O bien:

Fil 3, 20–4, 1

Hermanos: Nosotros somos ciudadanos del cielo, de donde esperamos que venga nuestro Salvador, Jesucristo. Él transformará nuestro cuerpo miserable en un cuerpo glorioso, semejante al suyo, en virtud del poder que tiene para someter a su dominio todas las cosas.

Hermanos míos, a quienes tanto quiero y extraño: ustedes, hermanos míos amadísimos, que son mi alegría y mi corona, manténganse fieles al Señor.


Evangelio

Lc 9, 28b-36
En aquel tiempo, Jesús se hizo acompañar de Pedro, Santiago y Juan, y subió a un monte para hacer oración. Mientras oraba, su rostro cambió de aspecto y sus vestiduras se hicieron blancas y relampagueantes. De pronto aparecieron conversando con él dos personajes, rodeados de esplendor: eran Moisés y Elías. Y hablaban de la muerte que le esperaba en Jerusalén.

Pedro y sus compañeros estaban rendidos de sueño; pero, despertándose, vieron la gloria de Jesús y de los que estaban con él. Cuando éstos se retiraban, Pedro le dijo a Jesús: "Maestro, sería bueno que nos quedáramos aquí y que hiciéramos tres chozas: una para ti, una para Moisés y otra para Elías", sin saber lo que decía.

No había terminado de hablar, cuando se formó una nube que los cubrió; y ellos, al verse envueltos por la nube, se llenaron de miedo. De la nube salió una voz que decía: "Éste es mi Hijo, mi escogido; escúchenlo". Cuando cesó la voz, se quedó Jesús solo.

Los discípulos guardaron silencio y por entonces no dijeron a nadie nada de lo que habían visto.

- - -
Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de setiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados.

President of U.S. Bishops Conference Suffers Mild Stroke

WASHINGTON—The following statement has been issued by the Archdiocese of Galveston-Houston regarding Cardinal Daniel N. DiNardo, Archbishop of Galveston-Houston and Presidentof the United States Conference of Catholic Bishops. We join with the archdiocese in praying for the Cardinal’s quick recovery.  

Archdiocesan Statement re: Cardinal Daniel N. DiNardo:

Cardinal DiNardo was taken to a Houston hospital last night after experiencing the symptoms of what tests today have confirmed was a mild stroke. The Cardinal is resting comfortablyand conversing with associates, doctors and nurses. It is expected that Cardinal DiNardo will remain hospitalized for a few more days of testing and observation, followed by a transfer to another facility for rehabilitation. He is grateful to the doctorsand nurses for their wonderful care and for continued prayers during his recovery. Cardinal DiNardo said, "With so much to do, I am looking forward to getting back to work as soon as possible."

---

Keywords: Cardinal Daniel N. DiNardo, United States Conference of Catholic Bishops, USCCB, Archdiocese of Galveston-Houston

###

Media Contact:

Judy Keane

202-541-3200

 

Sábado de la I semana de Cuaresma

Primera lectura

Dt 26, 16-19
En aquel tiempo, habló Moisés al pueblo y le dijo: "El Señor, tu Dios, te manda hoy que cumplas estas leyes y decretos; guárdalos, por lo tanto, y ponlos en práctica con todo tu corazón y con toda tu alma.

Hoy has oído al Señor declarar que él será tu Dios, pero sólo si tú caminas por sus sendas, guardas sus leyes, mandatos y decretos, y escuchas su voz.

Hoy el Señor te ha oído declarar que tú serás el pueblo de su propiedad, como él te lo ha prometido, pero sólo si guardas sus mandamientos. Por eso él te elevará en gloria, renombre y esplendor, por encima de todas las naciones que ha hecho y tú serás un pueblo consagrado al Señor, tu Dios, como él te lo ha prometido".


Salmo Responsorial

Salmo 118, 1-2. 4-5. 7-8
R. (1b) Dichoso el que cumple la voluntad del Señor.
Dichoso el hombre de conducta intachable,
que cumple la ley del Señor.
Dichoso el que es fiel a sus enseñanzas
y lo busca de todo corazón.
R. Dichoso el que cumple la voluntad del Señor.
Tú, Señor, has dado tus preceptos
para que se observen exactamente.
Ojalá que mis pasos se encaminen
al cumplimiento de tus mandamientos.
R. Dichoso el que cumple la voluntad del Señor.
Te alabaré con sincero corazón,
cuando haya aprendido tus justos mandamientos.
Quiero cumplir tu ley exactamente.
Tú, Señor, no me abandones.
R. Dichoso el que cumple la voluntad del Señor.


Aclamación antes del Evangelio

2 Cor 6, 2
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.
Este es el tiempo favorable,
este es el día de la salvación.
R. Honor y gloria a ti, Señor Jesús.


Evangelio

Mt 5, 43-48
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Han oído que se dijo: Ama a tu prójimo y odia a tu enemigo. Yo, en cambio, les digo: Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los odian y rueguen por los que los persiguen y calumnian, para que sean hijos de su Padre celestial, que hace salir su sol sobre los buenos y los malos, y manda su lluvia sobre los justos y los injustos.

Porque, si ustedes aman a los que los aman, ¿qué recompensa merecen? ¿No hacen eso mismo los publicanos? Y si saludan tan sólo a sus hermanos, ¿qué hacen de extraordinario? ¿No hacen eso mismo los paganos? Sean, pues, perfectos como su Padre celestial es perfecto".

- - -
Los textos de la Sagrada Escritura utilizados en esta obra han sido tomados de los Leccionarios I, II y III, propiedad de la Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica de la Conferencia Episcopal Mexicana, copyright © 1987, quinta edición de setiembre de 2004. Utilizados con permiso. Todos los derechos reservados.

El Comité de Migración de la USCCB respalda la propuesta de ley que daría protección legal permanente a los Soñadores y beneficiarios del TPS

WASHINGTON— El Comité de Migración de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos respaldó la propuesta de ley “American Dream and Promise Act” del 2019 (H.R. 6), una legislación que daría protección legal permanente y un camino hacia la ciudadanía a los Soñadores que califiquen, así como a los portadores del Estatus de Protección Temporal (TPS) y de Partida Forzada Deferida (DED).

"Necesitamos una solución legislativa permanente para aquellos que han pasado sus vidas contribuyendo y viviendo en Estados Unidos, el país que ellos conocen como su hogar", dijo el Obispo Joe S. Vásquez de Austin, Texas, y Presidente del Comité de Migración de la USCCB. "Los Soñadores y los titulares de TPS son miembros vitales de nuestra comunidad que van a la escuela, trabajan para mejorar nuestras comunidades y levantan a sus familias. Han vivido en el limbo durante demasiado tiempo y ahora es el momento de encontrar una solución".

El miércoles 6 de marzo, el Reverendo Mario Dorsonville-Rodríguez, Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Washington y miembro del Comité de Migración, declaró ante el Comité Judicial de la Cámara de Representantes en la audiencia "Protecting Dreamers y TPS Recipients". El testimonio completo por escrito de Bishop Dorsonville- Rodríguez y la audiencia se pueden ver en su totalidad aquí.

Por favor vea la carta de apoyo del Comité de Migración de la USCCB aquí.
Se puede encontrar más información sobre Dreamers y TPS en el sitio web de Justicia para Inmigrantes.
---
Palabras clave: Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, USCCB, Obispo Joe Vásquez, Obispo Mario Dorsonville-Rodríguez, Comité de Migración, refugiados, Soñadores, TPS, DACA, reforma migratoria.

 ###

Contactos de prensa:

Judy Keane
202-541-3200

Mark Priceman
202-541-3064

Miguel Guilarte
202-541-3200

 

USCCB Migration Chairman Endorses Proposed Legislation That Gives Permanent Legal Protection to Dreamers and Temporary Protected Status (TPS) Holders

WASHINGTON—The United States Conference of Catholic Bishops (USCCB) Committee on Migration endorsed the American Dream andPromise Act of 2019 (H.R. 6), legislation that would provide permanent legal protection and a pathway to citizenship for qualifying Dreamers and Temporary Protected Status (TPS) and Deferred Enforced Departure (DED) holders.

 “We need a permanent legislative solution for those who have spent their lives contributing and living in the United States,the country they know as home,” said Bishop Joe S. Vásquez of Austin, chairman of the USCCB Committee on Migration. “Dreamers and TPS holders are vital members of our community who are going to school, working to make our communities better and raising families.They have lived in limbo for far too long and now is the time for a solution.”  

On Wednesday, March 6th, Most Reverend Mario Dorsonville-Rodriguez, Auxiliary Bishop of the Archdiocese of Washingtonand a Committee on Migration member testified before the House Judiciary Committee at the hearing “Protecting Dreamers and TPS Recipients.” The full written testimony of Bishop Dorsonville-Rodriguez and the hearing can also be seen in its entirety here.

Please see the USCCB Committee on Migration letter of support here.

More information about Dreamers and TPS can be found on the Justice for Immigrants website.

---

Keywords: U.S. Conference of Catholic Bishops, USCCB, Bishop Joe Vásquez, Bishop Mario Dorsonville-Rodriguez, Committee on Migration, refugees,Dreamers, TPS, DACA, immigration reform

 

###

Media Contact:

Mark Priceman

202-541-3064

Miguel Guilarte
202-541-3200